Una experiencia de verano hecha para sentir. Un recorrido sensorial donde vino y helado se encuentran para despertar los cinco sentidos y descubrir una forma de entender el vino marcada por la curiosidad, la búsqueda constante y la pasión por hacer las cosas de manera única.
Durante la visita, disfrutaremos de una cata de cuatro vinos —blancos, rosado y tinto— maridados con cuatro sorbetes y helados artesanales: Limón, Fresa, Avellana y Chocolate Negro.
Recorreremos los espacios más emblemáticos de la bodega, adentrándonos en más de 100 años de historia, innovación y emociones compartidas.
Imprescindible reserva previa. Se ruega llegar a nuestras instalaciones 10 min. antes del inicio de la actividad.
Aforo limitado
No se admiten menores de edad
No se admiten mascotas en nuestras visitas